domingo, 8 de marzo de 2009

Arquitectura Gótica. Características generales.

El término gótico fue acuñado en Italia, en el siglo XVI, por el historiador italiano Giorgio Vasari. Lo utilizó para designar, de forma peyorativa, el arte bárbaro de la Edad Media.
El gótico nace en Francia, en la región de Ile-De-France, y su cronología abarca desde mediados del siglo XII hasta el siglo XVI, cuando es sustituido por el Renacimiento.
En el siglos XII, hay una continuidad con el gótico, y poco a poco se van introduciendo bóvedas y arcos apuntados.
El siglo XIII es el periodo clásico del gótico. En el siglo XIV se va a estilizar la arquitectura, hasta llegar al siglo XV, que es la fase más exuberante de este arte.
Si hablamos de las características, el gótico destaca por dos elementos: la elevación y la luminosidad, lo que le da una mayor espiritualidad. El muro pierde su función de soporte, ahora es un simple cerramiento translúcido, lleno de vanos enormes con vidrieras.
Los elementos constructivos son el arco ojival o apuntado y la bóveda de crucería.
El arco ojival es más ligero y recibe menos empujes que el arco de medio punto. Con el tiempo derivará en arcos conopiales( cuatro centros) y carpaneles (tres centros).

La bóveda de crucería se forma por el cruce diagonal de dos arcos apuntados, y transmite el empuje de la bóveda a cuatro puntos.
Está compuesta por dos elementos: el esqueleto (arcos cruzados diagonalmente ) y los plementos, que rellenan el espacio intermedio. También se llaman paños de plementería y a efectos arquitectónicos, son un simple rellenos, por lo que se convierten en un espacio muerto.
Dentro de las bóvedas de crucería, la más sencilla es la bóveda cuatripartita ( cuatro plementos).
Con el tiempo se van a ir enriqueciendo, hasta llegar a la bóveda sexpartita,
a la bóveda de terceletes,


y la bóveda estrellada ( siglo XV).


Todos los empujes que ejercen los nervios, son recogidos por los pilares, que son cuadrangulares o cruciformes, a los que se adosan finas columnas, llamadas baquetones.
Los contrafuertes se separan del muro a través de arbotantes, que son unos arcos que transmiten los empujes laterales hacia ellos, y que a su vez permiten la calalización de aguas del tejado. El contrafuerte sueles rematarse con un pináculo.
El edificio principal es la catedral. Esta es su planta y alzado.